Bill Ury nos sugiere distintos escenarios de discusión que muestran claramente que los beneficios de afinar nuestras técnicas de negociación van y vienen del terreno personal al profesional al comunitario.
Durante la merienda, su hija pequeña le pide que le compre una muñeca nueva. “No” responde usted tratando de mostrarse firme “ya tienes muchos juguetes” “Pero, papito lindo, porfis, di que sí y yo te ayudo con mis ahorros”. ¿Imposible resistirse?
¿Cómo decir No sin sentirse un mal padre?
Al llegar a la oficina el lunes en la mañana, un email del jefe de su jefe le deja ver que usted pasará su próximo fin de semana trabajando para atender a un ejecutivo importante que viene del extranjero a conocer el mercado local. Es el fin de semana que usted y su esposa habían planeado pasar con su familia en la ciudad de origen de ella, pero es el patrón quien está de por medio y siempre ha gozado usted de los beneficios de su alta estima.
¿Cómo encontrar una salida que guste a sus jefes sin enemistarse con su esposa y familia?
Un cliente le llama y le pide que le despachen su pedido con tres días de retraso. Usted ya ha sufrido las consecuencias que eso generaría después del cierre de mes, siendo que su pedido ya fue contabilizado para alcanzar la cuota del mes actual. Más que su cliente es su amigo y ya le advirtió que por más que le haga simplemente no tiene espacio para recibir la mercancía.
¿Cómo resolver el dilema entre la espada y la pared?
Esta en una junta importante y un nuevo directivo crítica despectivamente el trabajo de un colega, lo ofende y humilla de manera sutil pero evidente. Los asistentes en silencio se relajan al ver que esta vez fue otro la victima del maltrato. Usted sabe que esa conducta es inaceptable para la misma organización.
¿Cómo oponerse a este comportamiento?
Al final del día apenas sale de la oficina, suena el celular. Es una amiga que le pide participar en un grupo de la Iglesia que ambas familias frecuentan. Se trata de una noble causa. “Eres la persona idónea”, le dice su amiga al tratar de convencerlo. Usted está comprometido con su comunidad, pero sabe que entre el trabajo y el equipo de béisbol infantil de su hijo su agenda está saturada.
¿Cómo decir No sin sentirse mal?
Durante la cena, su cónyuge pone el tema de su madre viuda (suegra de usted) que desea mudarse con ustedes pues se siente muy sola.
¿Necesito decir más?
¿Tú porqué crees que tenemos que negociar?